A Morte Não Tem Dono: Venezuela apunta al Oscar 2027
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Proyectada en la Mostra de SP, A Morte Não Tem Dono debate vivienda y colonialismo; la cinta de Jorge Thielen Armand busca una nominación al Oscar 2027.

El largometraje venezolano A Morte Não Tem Dono (título original en español: La muerte no tiene dueño), dirigido por el realizador Jorge Thielen Armand, fue seleccionado por la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Venezuela como el representante oficial del país en la carrera por una nominación al Oscar 2027 en la categoría de Mejor Película Internacional. La producción, que se proyectó en Brasil durante la 50ª Muestra Internacional de Cine de São Paulo (celebrada del 15 al 29 de octubre de 2026), se sumerge en un intenso drama de suspenso ambientado en una histórica hacienda de cacao para reflexionar sobre el derecho a la vivienda, la crisis venezolana y las heridas abiertas de la herencia colonial en América Latina.
Con una coproducción internacional que une a Venezuela, Canadá, Italia y Luxemburgo, el filme alcanzó reconocimiento global tras su paso por la Quincena de Cineastas del Festival de Cannes. La trama plantea un choque frontal entre una heredera ausente y una familia de trabajadores que habita y cultiva la tierra fértil, funcionando como un microcosmos de las tensiones sociales que atraviesan la región. Lejos de ofrecer soluciones complacientes, la dirección utiliza la decadencia física de una mansión colonial para visibilizar las profundas desigualdades de clase, raza y poder económico.
Disputa por la tierra y choque de clases en una hacienda cacaotera
La historia sigue a Caro, interpretada por la reconocida actriz italiana Asia Argento, una venezolana criada en Europa que regresa a su país natal con la única intención de vender la antigua hacienda cacaotera heredada de su padre. Al llegar a la finca, ubicada en el Parque Nacional San Esteban, Caro se encuentra con una mansión colonial en ruinas. No obstante, el lugar no está abandonado: allí viven Sonia (Dogreika Tovar), una antigua empleada doméstica de la familia, y su hijo de diez años, Maikol (Yermain Sequera).
En lugar de dejar caer la propiedad en el olvido, Sonia y Maikol han sostenido el espacio cultivando cacao de manera constante y alquilando habitaciones a trabajadores de la zona. Ante la negativa de la familia a desalojar el predio voluntariamente, Caro recurre a métodos intimidatorios y arbitrarios para forzar su salida, desencadenando una espiral de violencia psicológica y física que pone en entredicho la legitimidad moral de la propiedad privada frente al derecho básico al cobijo.
| Ficha Técnica | Detalles de la Producción |
|---|---|
| Título Original | La muerte no tiene dueño (A Morte Não Tem Dono) |
| Dirección y Guion | Jorge Thielen Armand |
| Elenco Principal | Asia Argento, Dogreika Tovar, Yermain Sequera |
| Países Productores | Venezuela, Canadá, Italia y Luxemburgo |
| Trayectoria de Festivales | Quincena de Cineastas (Cannes), 50ª Mostra de SP, Candidata de Venezuela al Oscar 2027 |
| Temáticas | Derecho a la vivienda, colonialismo, propiedad de la tierra y disparidad social |
La casona histórica y las huellas de la colonización
Un aspecto determinante en la visión de Jorge Thielen Armand fue rodar en una auténtica casona colonial en lugar de construir escenarios artificiales en estudio. El equipo restauró parcialmente una estructura real en San Esteban, cuya trayectoria resume la convulsa historia política de Venezuela a lo largo del último siglo.
“Esa casa fue construida originalmente por inmigrantes alemanes a principios del siglo pasado. Durante la dictadura de Juan Vicente Gómez en Venezuela, un allegado al régimen se encaprichó con la propiedad y se la arrebató a los alemanes por una miseria. Ese nuevo dueño no pudo mantenerla y, según la tradición local, enloqueció y dejó que la casa se convirtiera en ruinas”, relató Armand en declaraciones a Exame Casual durante su estancia en São Paulo.
Con el paso de las décadas, la propiedad fue expropiada por el Estado venezolano para proyectos museísticos que quebraron sucesivamente. Esa memoria de despojo impregna cada escena. Cuando Caro pretende imponer su autoridad de sangre, el relato expone cómo el cultivo del cacao sigue atado al recuerdo del trabajo forzado de comunidades negras e indígenas, prolongando jerarquías de casta que todavía perviven en el continente.
“El tema colonial atraviesa toda la historia. Desde el principio hay una referencia a esos tiempos a través del cacao. Es un fruto que lleva en sus genes la herencia de este territorio: fue la mayor explotación de la colonia europea en Venezuela a manos de mano de obra esclava e indígena. A partir de él se configuró un sistema de castas que aún influye en el inconsciente colectivo latinoamericano”, profundizó el realizador.
Presencia internacional y la carrera por la estatuilla de la Academia
La postulación de la película por parte de Venezuela subraya el dinamismo de las narrativas autorales latinoamericanas ante la Academia de Hollywood. La producción compartirá escenario regional con títulos como el drama brasileño Feito Pipa, consolidando una presencia destacada en las deliberaciones previas a la 99ª edición de los premios Oscar.
Tras su recepción positiva en la Mostra Internacional de Cinema de São Paulo y en Cannes, A Morte Não Tem Dono se encuentra a la espera de coordinar su fecha de estreno comercial en salas de América del Sur. Entretanto, la acogida de la crítica especializada refuerza la campaña de promoción internacional ante los votantes de la industria cinematográfica.
Para explorar más críticas de cine y estrenos internacionales, visite la sección de películas de Revista Pixel y lea nuestro informe sobre la expansión en cines del filme independiente Wicker. Los detalles de las declaraciones de Jorge Thielen Armand fueron recopilados por Exame Casual y corroborados en la selección oficial de la 50ª Muestra Internacional de Cine de São Paulo.